V Congreso Internacional de Terapia craneosacral Biodinámica con Mary Jackson. Altea, Alicante.

Esta conferencia se ha centrado en la salud que vive por debajo de las improntas. ¿Qué se necesita para volver a nuestra totalidad, apoyando a la familia para entrar en resonancia, para entrar en conexión? ¿Qué necesita hacer el profesional y qué tiene que hacer la familia?

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 Sobre Mary Jackson.

Mary Jackson, comadrona licenciada, enfermera registrada y terapeuta craneosacral registrada se hizo comadrona especializada en el parto en casa en 1975. Ha asistido a más de dos mil partos en las áreas de Santa Bárbara, Ventura y Ojai, en California. Mary incorporó a su práctica de comadrona su formación de dos años en terapia craneosacral y los dos años de la Formación Natal y Perinatal Castellino.

Tras el primer año de incorporación de estas nuevas formaciones, asistió a sesenta y tres nacimientos consecutivos sin que se produjera ningún traslado de casa al hospital; todas los nacimientos, excepto tres, se realizaron en menos de catorce horas y todos los bebés amamantaron.

Está participando en las investigaciones más innovadoras sobre las improntas que se producen durante la concepción, el embarazo y el nacimiento, cómo nos afectan a lo largo del resto de la vida y qué hace falta para curarse de las dificultades que supusieron estas experiencias.

Resumen de la ponencia. 

“Desde el nacimiento hasta el pecho: Conectando conductas del presente con  Improntas tempranas.”

Prepararse para viajar.

En un parto, es el bebé el que da el primer paso. Conecta con el conocimiento de que hay que ir a alguna parte y entonces se coloca para el viaje.

El bebé libera una hormona, la oxitocina y el cuerpo de la mamá al detectarla, empieza  el proceso. Con la oxitocina se mantienen las contracciones.

Cuando ha nacido el bebé necesita de un tiempo para integrar el viaje. Si no ha sido complicado permanece un tiempo ahí, en el bajo vientre de mamá. Ella también se toma un

tiempo para integrar su experiencia.

Después hay un despertar en el bebé y algo se activa en él con la intención de ir a otro lugar. También la atención de mamá se dirige a su hijo.

El bebé mueve las manos, chupa la barriguita de mama, la huele y la reconoce. Es hora de ir hacia al pecho.

Empuja con los pies y manos, la mamá puede ayudar al bebé a que vaya trepando por su vientre poniendo sus manos como apoyo para que el bebé se impulse sobre ella. La aureola del pezón de la mamá, cuando ha dado a luz, se hace más ancha y oscura, así que se convierte en una diana perfecta. El bebé en las dos horas más o menos después del nacimiento diferencia muy bien los colores claros y oscuros y reconoce muy bien el camino.

Esto va a ayudar a que  durante el recorrido, la boquita del bebe se prepare para la lactancia y en la mamá, favorecerá a  las contracciones para extraer la placenta.

Durante este viaje, va a moverse igual que lo ha hecho durante su recorrido en el útero en su nacimiento, así que reproduce el proceso del parto. Rota la cabeza, gira… No queremos que el bebé haga este viaje cada vez que tenga hambre ya que esto supondría un desgaste enorme de calorías que el bebé necesita para desarrollarse y provocaría no aumentar de peso. Esto lo averiguó Mary con la dura experiencia.

Si ha habido vueltas de cordón, lo mostrará antes de cogerse al pecho, puede que lo haga en forma de llanto, pero esto no es malo, simplemente es que el bebé se está expresando. Expresa la historia del nacimiento. A menudo no dejamos que el bebé llore porque lo relacionamos con algo malo, pero los bebés necesitan expresarse y expresan el parto, embarazo, concepción o incluso una experiencia anterior… El llanto del bebé transmite lo que necesita y esto lo podemos sentir. Si prestamos atención sabremos si el llanto es de hambre, de sueño , de dolor…

A veces poner demasiada atención en el bebé impide el proceso natural.  Mary nos cuenta que ella ansiosa de que los bebes empezarán su viaje hacia el pecho, ya que ella no lo pudo vivir, después de un parto estuvo tan pendiente de que el bebé iniciara su viaje, que este se sentía intimidado. No lo hizo hasta que ella se giró a limpiar sus herramientas. Así descubrió que el bebé y la mamá necesitan ir a su tiempo.

 Ritmos naturales

Cada uno de nosotros nacemos a un ritmo particular. Si tenemos que recibir ayuda para nuestro nacimiento; ¿no sería ideal que se nos respetara el ritmo que nosotros marcamos, que no impusieran su forma a la nuestra? Que nos ayudaran. Esto ayuda al bebé a conectarse con lo que sabe, con el mismo.

Esta experiencia o experiencias difíciles que se hayan podido vivir en el nacimiento, si no han podido ser integradas, se van a expresar por si surge la oportunidad de ser escuchado y así poder integrarlo.

Cuando viene a consulta una familia para tratar a sus hijos, se recoge la historia de los padres y se deja que el niño exprese la suya.

En el  bebé pueden quedarse reflejadas improntas buenas o improntas malas y hay que tener presente que NUNCA es tarde para reparar, puede ocurrir en cualquier momento.

Cuando se induce pitocina u oxitocina antes de que el bebé se prepare, es decir antes de que él libere la oxitocina para estimular a la mamá, el bebé pierde el contacto consigo mismo.

Esto se puede reflejar en su vida ya más avanzada de niño y adulto, como que antes de empezar algo, le puede costar, se le pueden plantear miedos como, donde voy a ir, como va a ser el nuevo lugar… Puede darse que el niño no quiera levantarse de la cama por las mañanas para ir al cole, sin embargo cuando siente la presión del tiempo, “¡faltan 5 minutos!” entonces se levanta. Conecta con la idea de que alguien desde fuera le dice que tiene que salir(hormona externa en el parto).Esto podría darse en un caso de que se sobrepase la fecha prevista para el parto y se induce con oxitocina externa. Aquí se fija la sensación de la presión temporal y la sensación de ser empujado desde fuera.

Si se administra la pitocina al final del parto esto se mostrará en el niño como que se acelera al final de algo, por ejemplo a la hora de salir de casa, no será hasta el último minuto, el momento en que se prepare y le entren las prisas por salir. Esto lo podemos reparar, añadiendo en el momento lo que faltó. Así que ahora seguiremos su paso,  recordemos que en el pasado el niño no pudo seguir su ritmo. Cuando se administró la pitocina nadie le avisó y hay que tener en cuenta que esta sustancia provoca unas contracciones más fuertes que las naturales. Así que para reparar en el presente, prepararemos al niño. Dejándole tiempo le diremos” prepárate que nos vamos”. En la experiencia del parto la pitocina fue muy fuerte para ambos para mama también. Así que en el presente mamá se ralentiza y toma al niño de la mano y se le avisa de que van a salir. El hecho de salir los dos juntos por la puerta puede recordar al nacimiento. De esta forma podríamos ayudar al niño a que recuperara su ritmo natural.

En caso de una cesárea, pensemos en el estrés que sufre la madre cuando está entrando a la sala de operaciones. Aquí el viaje natal se acorta aun tiempo breve. Depende en que parte de la secuencia ocurra, en el inicio, en medio o al final de parto, la impronta quedará ahí. Por ejemplo si queda en el medio, el adulto no tendrá problemas en los principios de las cosas y en el medio se sentirá confuso, le surgirán traumas, el continuar se le muestra como un reto.

En una cesárea el bebé entra en una alerta activa. Un niño cuyo nacimiento fue así, cuando entra en la habitación de nuestra clínica primero mira toda la habitación y después se dirije a los juguetes y se sienta en el centro a jugar. Tienen tendencia a tener su atención afuera. Esto puede verse como una habilidad para recopilar información del entorno, Mary bromea”podrían ser buenos detectives”.

Una cesárea es contada por la familia rápidamente. Todos los miembros de cualquier familia sea como sea el nacimiento necesitan contarlo o expresarlo. Sería integrador coger pausas cuando se cuenta, pasó rápido pero ahora tenemos mucho espacio para contar.

El acompañamiento terapéutico puede hacer de soporte para suavizar el trauma.

Para detectar expresiones en el presente cuyo origen fue el parto, estaría bien investigar sobre la medicación administrada durante el parto y observar los ritmos diarios, del niño o de nosotros mismos, para conectar con nuestra propia experiencia de nacimiento.

 

Improntas antiguas, viviendo hoy.

Mary Jackson compartía con nosotros en el congreso algunas de sus experiencias respecto al tema; Nos contaba que una de las matronas que le ayudó durante un tiempo prolongado en la asistencia de partos en casa, tenía la costumbre de despejar las vías respiratorias siempre a los recién nacidos, estuvieran o no obstaculizadas. Tras trabajar con su historia, pudo averiguar que al nacer, ella vino con las vías respiratorias obstruidas y eso le ocasionó dificultad para respirar. Así que ella seguía expresando aquello que le sucedió inconscientemente.

Otra de sus ayudantes decía, que tenía la costumbre de tapar con tres mantas a los bebes al nacer y ponerles un gorrito. A los minutos retiraba esas mantas húmedas y las cambiaba por otras tres. Utilizaba un montón de mantas en cada parto. Tras trabajar sobre su nacimiento pudimos descubrir que al nacer tuvo una bajada de temperatura importante y ahora en el presente actuaba respecto a esa experiencia.

Nos contaba sobre ella, que después de asistir partos maravillosos en los que todo salía bien, en donde después dejaba que la familia al completo estuviera allí junto al recién nacido y la mamá, para vivir esos momentos de máxima felicidad, ella se retiraba para dejarles espacio, respiraba y se decía “ya todo acabo”. Entonces se orientaba hacia la escena para disfrutar de ella y le surgía un sentimiento de tristeza. Ella no entendía por qué,  ya que lo que estaba observando era una escena que inspiraba a la alegría en todo caso. Al investigar sobre su historia descubrió que al nacer fue separada inmediatamente de su mamá y esto es lo que en ella resonaba en el momento después de ver un nacimiento aunque de forma inconsciente. Ahora que ya sabe su origen, si siente esa tristeza o sentimiento de soledad, simplemente se dirige al momento presente, mira a su alrededor y se dice “no estoy sola” están las matronas ayudándome en esto y simplemente se acerca a quién esté más cercano, conscientemente de que ese sentimiento no es real del momento presente, tan solo es una memoria.

Cuando el bebé nace, este percibe a su mamá como su ser externo. Siente las percepciones de la madre, aunque ya no esté dentro de ella. Mary nos cuenta otro suceso de una paciente suya.

Una niña de seis años, entra en la sala que tienen preparada para los niños en su clínica. Hay que decir que al niño no se le avisa de que se van a trabajar aspectos relacionados con su nacimiento para que no haya ningún tipo de sugestión. La niña se dirige hacia una bandeja donde hay muchos muebles y artilugios de juguete relacionados con un quirófano. La niña monta una escena de una mujer tumbada en la camilla y recrea tal cual estaba todo, el día en el que ella vino al mundo en la clínica donde nació. Incluso colocó las zapatillas de mamá en el lado exacto de la camilla donde se encontraban aquel día. La niña al nacer fue separada de su madre así que encima de la mamá la niña colocó al bebé. En la mesa de las herramientas de trabajo, la niña puso unas tijeras de entre todo el material que tenía para elegir. A la mamá tan solo le habían intervenido para hacerle una episiotomía y de esto la mamá dice, no haber contado nada nunca a la niña. Pero muy interesante fue ver que el papá también estaba en la escena que la niña había recreado y la niña dijo, “ me falta una cosa”. Buscó en la bandeja de juguetes y encontró un casco de motero y se lo colocó al padre del revés de forma que el padre no pudiera ver la escena. Le preguntamos al padre y su versión fue que él no tenía previsto entrar al quirófano y finalmente entró y esto le impacto mucho y lo paso mal durante el parto de su hija. Pudimos investigar el nacimiento del papá y pudimos averiguar que había tenido un nacimiento complicado y esto hizo que viviera de la misma forma el parto de su hija. Así que la niña tapo los ojos de su padre para que no sufriera.

De forma que toda nuestra experiencia dentro de mamá cuenta y se expresa. Cuando se aplica epidural, los niños en la fase del aprendizaje para caminar, suelen reptar, arrastrar las piernas en vez de gatear. Siguen sintiendo la insensibilidad de las piernas de su madre en la hora del nacimiento. Los fórceps, aceleran el ritmo. Puede ser también que en el niño o adulto, no puedan acabar las tareas, les resulta difícil. Es posible que espere a que alguien los saque de ahí. También puede darse que el adulto duda de pedir ayuda, ”quiero salir de esto solo”. Cuando se es consciente del pasado podemos sentir que esto ya ha ocurrido, y podemos decirnos vamos a hacerlo distinto ahora.

En el caso de utilizar medios externos para la asistencia del parto y para poder integrar lo ocurrido, informamos al bebe de lo que va a ocurrir, se informa de si es de la mamá o no, lo que va a venir(medicación). Si no hacemos esto,  se produce una descoordinación entre bebé y mamá y avisando al bebé de todo, se crea una resonancia con todo el proceso del parto.

Artículo extraído de www.sienteteyogaalcoy.es.

Estela Freytes Alonso
Terapeuta Craneosacral
Neurosicoeducadora