Oxitocina y Salutogénesis: o la ciencia de la confianza

Artículo de Ibone Olza

 

Hace un tiempo se reunieron nuevamente investigadores del proyecto COST IS 1405 Birth financiado por la Unión Europea en Lancaster, Inglaterra. El proyecto gira en torno a la fisiología del parto normal. En el participan algunos investigadores veteranos  y pioneros en este área, y esta vez nos han dado dos talleres de lujo sobre los dos pilares del estudio: la oxitocina y la salutogénesis.
Kerstin Uvnas Moberg es una médica sueca que ha dedicado su vida a comprender los efectos de la oxitocina. En su taller nos recordó todo lo que ya sabemos sobre la importancia de esta hormona que participa en todo lo relacionado con la reproducción, la sexualidad, la crianza y la confianza.
Como resumen breve de su charla: la oxitocina que se produce sobre todo en el hipótalamo y de ahí pasa a la hipófisis y la sangre también se fabrica en otros órganos como los músculos, el miometrio (útero), las mucosas, la piel, los ovarios y las membranas coriónicas.

Sus principales efectos: las contracciones (uterinas y del cuerpo cavernoso en el orgasmo y del útero en el parto, así como de las celulas de la mama para la eyección de la leche), interacción social, calma y disminución del estrés, alivio del dolor y reparación de tejidos y crecimiento celular.
Así en humanos promueve la interacción social y las habilidades sociales, la empatía, disminuye la ansiedad y el cortisol, aumenta el bienestar, mejora la autoimagen y la autoestima, disminuye la sensibilidad al dolor, aumenta la facilidad para ser hipnotizado, mejora la conducta sexual y disminuye el peso. Se está utilizando de forma experimental para el tratamiento de muy diversos trastornos psiquiátricos, desde el autismo hasta la esquizofrenia y la fobia social.
AdobeStock_40611009_OXITOCINA_EstelaFreytes_2Uno de los aspectos menos tenidos en cuenta por los profesionales sanitarios es hasta que punto es importante respetar la fisiología y facilitar la liberación de oxitocina endógena en el periodo perinatal. Uvnas Moberg describió el mecanismo de liberación neuronal de oxitocina intraparto desde le médula espinal (no a través de la sangre) y como eso se bloquea con la epidural. Las consecuencias todavía no están claras, pero parece que para liberar oxitocina necesitamos primero mirar (a los ojos idealmente) y luego tocar o ser tocados. Kerstin habló de como esto pasa cuando primero miramos y luego acariciamos a los perros, o de cómo vestir a un recién nacido equivale a separarle de su madre, es decir, se inhiben o se bloquean los potentes mecanismos de liberación de oxitocina en madre y bebé que pasan por la piel.
Bengt Lindstrom es también médico, noruego, y el único catedrático de salutogénesis en el mundo. Nos habló de como Aaron Antonovsky desarrolló esta teoría al investigar a mujeres que habían sobrevivido a los horrores del holocausto y comprobar como algunas de ellas, pese a las atrocidades padecidas, habían conservado la salud muchísimas décadas después. La salutogénesis tiene que ver con eso, con investigar como promover y conservar la salud, partiendo de que la vida tiende hacia la salud.

El río de la vida

Fue bonita la pregunta que Kerstin Uvnas Moberg le hizo a Lindstrom tras su exposición: ¿qué relación hay entre el sentido de coherencia y el vínculo seguro?

En mi impresión ambos campos, el de la oxitocina y el de la salutogénesis, están muy relacionados con algo muy basico y que casi no se enseña, que es la importancia de confiar, y el poder la confianza como promotora de la salud. Claro que para poder confiar tienes que haber tenido un vínculo seguro en tu primera infancia con tus padres o cuidadores, y eso a su vez se facilita al máximo promoviendo la oxitocina, el contacto piel con piel, la autorregulación y el placer como guía de que todo está bien.
Estela Freytes Alonso
Biodinámica Craneosacral – Bebés, Niños y Adultos